Documento 01

Cómo contratar un sitio web

Y cómo saber si quien te lo va a hacer tiene método o improvisa.

  • Versión 1.0
  • 26 de septiembre de 2026
  • Lectura: 8 minutos
  • Dueños y gerentes que van a contratar su primer sitio, o a rehacer el que ya tienen.

Contratar un sitio web es de las pocas compras grandes que se hacen a ciegas. Cuando compras una camioneta la puedes manejar antes de firmar. Cuando contratas un sitio, lo único que ves antes de pagar es una cotización y unas capturas de pantalla de trabajos que hizo alguien más. Después vienen tres meses de silencio, y al final aparece una página que no se parece a lo que tenías en la cabeza — y ahí ya no hay con qué discutir, porque nunca hubo nada escrito contra qué comparar.

Este documento es para que eso no te pase. No importa si nos contratas a nosotros: las preguntas que vienen abajo sirven para evaluar a cualquiera.

La pregunta que separa el método de la improvisación

Hazle a tu proveedor una sola pregunta y escucha bien la respuesta:

«¿Dónde queda escrito lo que decidimos?»

Si la respuesta es «te lo confirmo por WhatsApp», estás frente a alguien que improvisa. No es mala fe: es que sin un registro, la decisión del martes se olvida el jueves, y en el mes tres nadie recuerda por qué el botón quedó de ese color ni quién dijo que el formulario iba en la segunda página. Ahí nacen los famosos «ajustes» que se vuelven eternos.

En Pitágoras Cloud llevamos un registro de decisiones numerado. Cada decisión queda con fecha, con su razón, y con lo que se midió para tomarla. Cuando una decisión cambia, no se borra: se marca como reemplazada. Suena burocrático hasta el día en que te preguntas «¿y por qué hicimos esto así?» y la respuesta está en una línea, no en una conversación de hace dos meses.

Ese registro es tuyo. Te lo entregamos con el sitio.

Las cinco etapas, y qué tienes que recibir en cada una

EtapaQué pasaQué recibes túCuánto dura
1. BriefEntendemos el negocio, el cliente y qué tiene que pasar cuando alguien entreEl brief escrito, aprobado por ti palabra por palabra3–5 días
2. Sistema de diseñoSe fijan colores, tipografías, tamaños y movimiento. Una sola vez, para todoEl sistema en un documento: nadie improvisa un color después5–8 días
3. PrototipoSe arma el sitio sección por sección, y apruebas cada una antes de seguirUn enlace que puedes abrir en tu celular y mostrarle a quien quieras2–3 semanas
4. ConstrucciónEl prototipo aprobado se convierte en el sitio realEl sitio en un dominio de prueba, con velocidad y accesibilidad medidas1–2 semanas
5. EntregaSe publica, se mide, se corrige lo que la medición muestreEl sitio vivo, el registro de decisiones y las claves de todo2–4 días

Fíjate en la columna del medio. En cada etapa recibes algo que puedes abrir, leer o enseñar. Si un proveedor te dice «vamos avanzando» durante seis semanas sin entregarte nada que puedas tocar, no estás comprando un sitio: estás financiando una apuesta.

Por qué el prototipo se aprueba por partes

Esta es la parte donde más plata se pierde en Colombia. El modelo común es: el proveedor desaparece, trabaja un mes, y te muestra el sitio completo. Tú miras y dices «me gusta, pero…», y ese pero toca media página. Rehacerlo cuesta, y como ya se gastó el presupuesto, terminas aceptando algo que no te convence.

Nosotros lo hacemos al revés. Apruebas una sección a la vez, en orden, y ninguna avanza hasta que la anterior esté cerrada. Es más lento de ver y muchísimo más barato de corregir: un cambio en la sección tres cuesta minutos cuando la cuatro todavía no existe, y cuesta días cuando ya está montada encima.

Lo que sí se puede medir (y casi nadie mide)

«Se ve bonito» no es un criterio; es una opinión. Estas cuatro cosas se miden con números, y tienes todo el derecho a pedirlas:

Qué se mideMínimo aceptablePor qué te importa
Contraste del texto4,5:1 en texto normal, 3:1 en títulos grandesSi tu cliente no puede leerlo a pleno sol en un celular, no existe
Peso de la páginaBajo 2 MB en la primera cargaCada segundo de espera se lleva visitantes que no vuelven
Navegación con tecladoTodo alcanzable sin mouseEs ley en muchos contratos públicos, y es decencia en todos los demás
Pantallas de scrollCuantas menos, mejor, con el argumento completoUna página de 14 pantallas en celular nadie la termina

Un dato que conviene tener en la cabeza al negociar: en una encuesta de TrustRadius a 2.185 compradores, el 81 % quiere encontrar el precio por su cuenta y el 16 % descarta al proveedor que no lo publica. Si tu proveedor te recomienda esconder los precios «para que llamen», pregúntale contra qué dato lo dice.

Cinco preguntas para la primera reunión

Llévalas escritas. La forma en que las responden te dice más que el portafolio.

  1. ¿Dónde queda escrito lo que decidimos? — ya sabes qué buscar.
  2. ¿Qué me entregan en cada etapa? — si no hay entregable, no hay etapa.
  3. ¿El sitio es mío o vive en su cuenta? — dominio, hosting y código a tu nombre. Sin excepciones.
  4. ¿Qué pasa si quiero cambiar un texto en enero? — si la respuesta es «nos escribes y cotizamos», te acaban de vender una dependencia.
  5. ¿Cómo miden que funcionó? — si la respuesta habla solo de «visitas», falta la mitad. Lo que cuenta es cuántos escribieron.

Las tres banderas rojas

  • La cotización de un solo renglón. «Sitio web: $X». Sin alcance escrito, ese número no significa nada y va a crecer.
  • La plantilla disfrazada. Nada de malo con una plantilla, siempre que te lo digan y el precio lo refleje. El problema es pagar precio de sastre por un traje de percha.
  • El proveedor que nunca dice que no. A todo dice «sí, se puede». Un sitio es una serie de decisiones y algunas se excluyen entre sí. Quien no te discute nada, no está pensando en tu negocio.

Versión 1.0 · 26 de septiembre de 2026. Este documento se actualiza cuando el terreno cambia. Si algo de aquí te sirvió y quieres hablarlo aplicado a tu caso, escríbenos: hola@pitagorascloud.com.